[ 7-2-2008] A través de un comunicado, la directiva del Partido Aragonés ha rechazado de manera tajante
cualquier intento de trasvase del Ebro.
Hace treinta años, este partido se fundó con un primer objetivo: frenar el primer proyecto de trasvase
de finales de los setenta. Durante tres décadas, el Partido Aragonés ha rechazado cualquier proyecto
de trasvase y esta circunstancia ha sido el primer punto de todos sus pactos de gobierno, la base
programática de su proyecto político y una de las razones de su propia existencia.
En estos momentos, el Partido Aragonés mantiene de manera firme su rechazo a cualquier proyecto
de trasvase, como aparece en el primer punto del Compromiso por Aragón, ya que considera que el
río Ebro no tiene excedentes y que por el contrario tiene una falta de regulación con obras
pendientes de ejecutar desde hace casi un siglo.
El Partido Aragonés reivindica de la Administración general del Estado, la misma que
sistemáticamente ha proyectado los trasvases, la ejecución inmediata de las obras previstas en el
Pacto del Agua de 1992 y que fue revisado en 2007 con un amplio consenso, que demostrarían que
en Aragón no sobra agua, lo que faltan son inversiones que permitan su utilización en la cuenca.
Nuestra formación remite al Estatuto de Autonomía de Aragón de 2007 en el que se establece una
reserva estratégica de 6.550 hectómetros cúbicos para garantizar las necesidades actuales y futuras
del pueblo aragonés.
También hay que recordar la activa participación del Partido Aragonés en cuantas iniciativas se han
emprendido en la Comunidad para frenar los proyectos de trasvase durante treinta años, una postura
que sólo el PAR ha defendido de manera constante. La presencia del Partido Aragonés en los
gobiernos de coalición ha permitido que sus socios coyunturales se opongan al trasvase del Ebro, un
activo del que el partido se siente especialmente orgulloso.
LAS DECLARACIONES DE VALENCIA
Ante las sesgadas informaciones hoy difundidas, la dirección quiere aclarar que su presidente “ha
defendido con rotundidad su oposición al trasvase del Ebro desde la negación de excedentes, lo que
imposibilita cualquier transferencia entre cuencas”, algo que prohíbe las directrices marco de la
Unión Europea.
Las declaraciones del presidente Biel han sido descontextualizadas ya que siempre ha defendido el
derecho de Aragón a poder regular y utilizar las aguas que discurren por su territorio.
Biel ha pretendido lanzar un guante a la Comunidad Valencia, para que junto al resto de
Comunidades afectadas se busque una solución satisfactoria para todas las partes, pero desde el
convencimiento de que “no existen caudales sobrantes que permitan dicho trasvase”. Durante su
intervención ante un centenar de empresarios y periodistas valencianos, Biel ha calificado de “muy
grave” que desde la soberanía nacional “se favorezca el desarrollo de unas comunidades y se nos
niegue a otras”.
El presidente del partido y vicepresidente del Gobierno de Aragón ha pedido a los políticos
imaginación para resolver un problema enquistado desde hace treinta años y en este sentido se ha
preguntado si cabría la posibilidad de que se captaran aguas en el mediterráneo, en las cercanías de
la desembocadura del Ebro, y siempre fuera de su cuenca, para que, sin que generaran derechos
concesionarios algunos, puedan ser utilizados por otras Comunidades.
Este planteamiento nada tiene que ver con un trasvase, que sí supone un derecho concesionario y
cercena la capacidad de desarrollo de la cuenca cedente. En todo momento se habla de agua
captada en el mar, que en un proceso similar a la desalación pudiera ser una alternativa. El
planteamiento ha sido una forma de rebatir aquellos argumentos que aseguran que cada año el
Ebro vierte al mar miles de hectómetros sin que se puedan utilizar.
El Partido Aragonés también censura las declaraciones realizadas por algunos dirigentes políticos,
que desconociendo el contexto y la literalidad de las palabras del presidente han pretendido sacar
rentabilidad electoral de algo inexistente.
Por si algún ciudadano aragonés tuviera aún alguna duda, el presidente del PAR, José Ángel Biel,
reitera que “el PAR se ha opuesto, se opone y se opondrá mientras exista a cualquier trasvase del
Ebro”. | |